Práctica

La atención plena es principalmente una práctica, quiere decir que hay que vivirla directamente para poder beneficiarse de ella. En su esencia, consiste en fomentar nuestra presencia mental, acompañada por una actitud de curiosidad y cariño hacia nosotros mismos y los demás. A continuación, encuentras cuatro prácticas seleccionadas que puedes empezar a practicar, teniendo en cuenta que la frecuencia es mucho más importante que la duración:

Estos ejercicios son apenas el "jardín" de la práctica, pero pueden proporcionar grandes beneficios. Si buscas aprender la práctica más formalmente, te recomendamos participar en un curso de RESPIRA en la Vida.